Un hongo del suelo emerge como prometedor aliado contra la devastadora oruga de los pastizales africanos
Frenando la amenaza: El poder de la naturaleza contra el gusano cogollero
El descubrimiento inesperado: Un hongo autóctono contra la oruga africana
En los pastizales de la provincia de KwaZulu-Natal, Sudáfrica, se ha realizado un importante descubrimiento. Un hongo que habita naturalmente en el suelo ha sido hallado infectando y eliminando larvas del gusano cogollero africano. Este es el primer registro exitoso del aislamiento de Metarhizium rileyi en relación con esta plaga en la nación africana.
La amenaza del gusano cogollero africano
El gusano cogollero africano es una plaga migratoria con un alto poder destructivo. Sus larvas atacan cultivos esenciales como el maíz, el sorgo, el mijo y la caña de azúcar, consumiendo por completo el follaje de las plantas y causando graves daños en vastas extensiones agrícolas y ganaderas.
La investigación detrás del hallazgo
El entomólogo Letodi Luki Mathulwe lideró esta investigación. Su especialidad se centra en el manejo integrado de insectos de relevancia económica, con un énfasis particular en el uso de hongos y nematodos entomopatógenos como herramientas de control biológico.
Observaciones en los pastizales infestados
Durante un estudio en pastos de kikuyo afectados por el gusano cogollero africano, el investigador notó una gran cantidad de larvas muertas adheridas a las hojas, y en menor medida, sobre el suelo. Tras un análisis detallado, se confirmó que estas larvas estaban infectadas por una cepa de Metarhizium rileyi.
Cómo actúa el hongo entomopatógeno
Los hongos entomopatógenos tienen la capacidad de infectar a ciertos insectos, penetrar sus tejidos y, finalmente, causar su muerte. Estos microorganismos son una parte fundamental de diversas estrategias para el control de plagas biológicas. Su efectividad puede variar según la especie, la cepa, las condiciones ambientales y el estado de desarrollo del insecto afectado.
Relevancia del nuevo descubrimiento
Este nuevo hallazgo es particularmente significativo, ya que, aunque Metarhizium rileyi había demostrado previamente su eficacia contra el gusano cogollero en lugares como Filipinas, hasta ahora no se había documentado su acción natural contra el gusano cogollero africano en Sudáfrica.
Desafíos del control químico
La estrategia más común para combatir esta plaga ha sido la aplicación de insecticidas sintéticos, especialmente los basados en piretroides. Sin embargo, estos productos no siempre garantizan un control total, ya que su máxima eficacia se logra cuando las larvas son muy jóvenes, de apenas uno a cinco milímetros de tamaño.
Limitaciones en la aplicación de insecticidas
A medida que las orugas crecen y maduran, su resistencia a los tratamientos aumenta, lo que reduce las opciones de intervención para los agricultores. Esta limitación subraya la necesidad de adoptar enfoques que combinen una detección temprana, la aplicación oportuna de productos y alternativas de manejo biológico.
Estrategias complementarias de control
La búsqueda de enemigos naturales también se ha explorado para otras especies del género Spodoptera. Ejemplos previos incluyen el estudio de parasitoides para el control biológico del gusano cogollero y el desarrollo de sistemas de manejo integrado, enfocados en reducir los daños y evitar el uso excesivo de insecticidas.
Impacto en cultivos, pastizales y ganadería
Los brotes del gusano cogollero africano se caracterizan por la aparición de densas poblaciones de larvas que se desplazan en grupo. En condiciones favorables para la plaga, estas poblaciones pueden despojar a los cultivos de sus hojas, dejándolos prácticamente al descubierto.
Consecuencias indirectas en el ganado
El daño no se limita a la agricultura. La destrucción de pastizales reduce la disponibilidad de alimento para el ganado, lo que puede comprometer la capacidad de mantener a los animales durante los periodos de infestación. En los pastos de kikuyo, existe un riesgo sanitario adicional. Cuando las larvas se alimentan de esta gramínea, la planta puede liberar compuestos cianogénicos como mecanismo de defensa. Estas sustancias pueden ser tóxicas para el ganado bovino, causando dolor abdominal, deshidratación, salivación excesiva, pérdida de coordinación y problemas respiratorios o cardíacos.
Enfoque integral en el manejo de plagas
El impacto sobre los pastizales demuestra que las estrategias de manejo deben considerar tanto la protección de los cultivos como la seguridad alimentaria de los sistemas ganaderos. Experiencias como los cultivos complementarios, utilizados para reducir las poblaciones de orugas, resaltan la importancia de diversificar las herramientas disponibles para el control de plagas.
Del hallazgo a la aplicación práctica
La identificación de este hongo en su entorno natural no implica la existencia inmediata de un producto comercial para el control del gusano cogollero africano. El siguiente paso crucial será evaluar con precisión su eficacia, estabilidad, viabilidad de producción masiva y comportamiento en diversas condiciones de campo.
Hacia un biopesticida registrado
Los investigadores indican que sería necesario establecer un sistema de producción a gran escala del microorganismo y cumplir con los procedimientos para su registro como biopesticida. Solo después de estas fases, el hongo podría integrarse formalmente en los programas de manejo durante los periodos de brotes de la plaga.
Una alternativa complementaria
A pesar de estos desafíos, el aislamiento sudafricano proporciona una base sólida para investigar una herramienta que podría complementar los insecticidas existentes y reducir la dependencia de tratamientos químicos, que a menudo tienen un margen de aplicación muy limitado. El potencial de los microorganismos para desarrollar productos fitosanitarios con menor impacto ambiental también se estudia en investigaciones sobre la química de los hongos y su aplicación en la creación de pesticidas agrícolas más ecológicos.
Alerta ante futuros brotes en el sur de África
El brote más significativo registrado recientemente en el sur de África ocurrió entre febrero y abril de 2025, afectando las provincias sudafricanas de KwaZulu-Natal, Limpopo, Gauteng y Mpumalanga, así como algunas zonas de Zimbabue. La naturaleza migratoria de la plaga exige sistemas de monitoreo constantes para detectar las primeras poblaciones de larvas. Una intervención tardía permite que las orugas alcancen etapas más resistentes, aumentando el riesgo de pérdidas en cultivos, pastizales y unidades ganaderas.
Integración en el manejo de plagas
La posible incorporación de Metarhizium rileyi no reemplazaría por sí sola las medidas actuales. Su función debería evaluarse como parte de un enfoque integrado que combine vigilancia, toma de decisiones basada en el desarrollo de las larvas, preservación de enemigos naturales y el uso selectivo de productos autorizados. Este enfoque holístico es fundamental para un control efectivo y sostenible de la plag